Inclasificables

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Pies de barro

Es algo que mi sombra me lo lleva repitiendo una y otra vez, "tienes que ir poco a poco, levantando cada piso solo cuando tienes asentado el anterior, y así con todo, sin apresurarte, sigue esas instrucciones y verás como te irá mucho mejor.

  • Tienes que estar allí el domingo por la mañana
  • ¿Pero eso de qué me va a servir?
  • Ya te lo he dicho mil veces, haz lo que te digo y obtendrás una buena base
  • No se, no estoy muy convencido
  • ¿Acaso te he fallado alguna vez?
  • No eres el más indicado para hacer esa pregunta ¿quieres que te refresque la memoria?
  • Bueno, no te desvíes del tema.

Encierros

Me había enterado por casualidad, o tal vez sería más ajustado a la verdad decir que fue mi sombra quien se encontró con la noticia del encierro, y desde ese día no hizo más que darme la lata para ir. Que si va a ser mejor que el de Pamplona, que ni siquiera hay que coger coche, que será un hito histórico para Getafe y podré decir en un futuro yo estuve allí, que si no quería ir sería por miedo, ...

Como no podía ser de otra manera, ya que tener el runrun en la cabeza día sí y día también resulta muy molesto, no me quedó otro remedio que dejarme convencer por mi taimada sombra.

La cita

Este domingo había quedado con un amigo del trabajo para acompañarle a un evento de la empresa, una fiesta matutina a la que podía haber acudido yo también apuntandome a la lista pero que pese a los intentos cansinos de mi amigo yo había decidido que no iría representando a los amos de una gran parte de mi tiempo.

Complejos

Si a mis años tuviera complejo por mi altura tendría un problema serio, muy serio, por eso cuando el otro día mi fisio me dijo que debía usar unas taloneras no me hizo ninguna gracia y expresé con rotundidad mi rechazo ante semejante despropósito.
Taloneras

Cursillo de botánica

  • Disculpe, ¿es aquí para apuntarse?
  • Sí, un momento que ahora le atiendo...
  • ¿Nombre?
  • Aquí lo tiene -le dije mostrandole mi dni, mientras tartamudeaba por el frío reinante
  • ¿Año de nacimiento?
  • ¿Para un cursillo de plantas es necesaria la fecha de nacimiento?, ¡qué gente más rara! -pensé mientras le mostraba la parte posterior del dni.
  • Pues ya está la inscripción -dijo mientras me entregaba el resguardo, un papelito en que ponía por un lado un número y por el otro mi nombre.
  • ¿A las 11?
  • Sí, a las 11
  • ¿Y dónde estarán los monitores?
  • Usted pongase por ahí cuando llegue la hora -me dijo señalando un punto a la derecha de donde se encontraba mientras me miraba con extrañeza y me entregaba un par de imperdibles.

Como no sabía que hacer con los imperdibles los enganché al resguardo de inscripción al curso y me lo colgué de la camiseta para así poder guardar las manos en los guantes, que con el frío que hacía se me estaban congelando.

No te fíes ni de tu sombra

  • He hablado con Luis y dice que tiene que ser de madrugada
  • ¿Pero tan pronto?
  • Sí, no hay otra, es que es la única forma de pillarlos
  • Insisto, ¿pero tan pronto?
  • Que sí, pesado, que siendo nocturnos no puedes ir de día
  • ¿Y hasta El Pardo hay que ir, no puede ser más cerca?
  • Al parecer se pueden encontrar por otros lugares pero la probabilidad de encontrartelos por allí es bastante alta.
  • ¿Y hay que llevar algo para cazarlos?.
  • Eso dejaselo a los que saben, tú vete preparado para correr, porque parece que os va a tocar hacer unos kilómetros hasta dar con ellos.
  • ¿Cómo que nos va a tocar? ¡¿Después de liarme ahora sales con que tú no vienes?!
  • Ya sabes que si no hay Sol yo no aparezco y a esas horas debe estar más allá de Oriente Medio.
  • ¿Te había dicho alguna vez lo capullo que eres?
  • Sí me lo recuerdas a cada momento

He quedado con Edu

Hace un par de años le conocí y desde entonces no le he vuelto a ver, pero la experiencia me resultó tan agradable, que ahora ha vuelto a surgir la oportunidad y he decidido aprovecharla.

La verdad es que me habían hablado muy bien de él, que si era muy buena gente, muy organizado, muy serio pero divertido, así que en septiembre de 2008 me acerqué a conocerle al punto donde solía quedar todos los años con un montón de gente. Y tengo que reconocer que no me defraudó, el encuentro fue bastante interesante y divertido, aunque pasados los primeros minutos de sorpresa luego podía resultar un poco previsible, pero esto poco me importaba, porque al fin y al cabo si algo te gusta no está mal repetirlo.

Los puntos

Al salir de una curva me hizo un leve gesto con la mano, casi indolente; con una expresión de hastío y aburrimiento me obligó a parar donde se encontraba.

Tras el saludo de rigor se dirigió a mí con una mirada desaprobatoria que me cargaba con una gran culpa, aunque no sabía de qué.

El calor me confunde

Sí, como a Dinio la noche, a mí me debe pasar lo mismo con el calor. Supongo que debe ser uno de sus efectos secundarios, que hace que mi neurona se despiste, más de lo que suele estar, y me acabe metiendo en absurdos equívocos.

Cita con el destino

Hace algunos días compré una especie de mapa, por llamarlo de alguna manera, que estoy convencido me llevará hasta un tesoro. El principal problema es que para poder usarlo necesito descifrar antes dos mensajes donde, según me explicó el contrabandista que me lo vendió, viene información de cuándo debo comenzar mi búsqueda, del lugar donde se sitúa el comienzo del mapa y de la longitud total que tendré que recorrer siguiendo las indicaciones del mismo.

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