Entrenamiento

Por primera vez

Parece mentira que a estas alturas, con tantos años ya a mis espaldas, aún no lo hubiera hecho nunca, que después de 42 tacos y medio todavía permaneciera virgen, pero el caso es que es así, era una de mis muchas asignaturas pendientes y aun no la había superado. Ya uno de mis sobrinos al que casi le doblo la edad me había dicho que tenía que probarlo, que era muy placentero pero por unas cosas u otras lo iba dejando a un lado.

Reconocimiento desastroso

Este domingo me levanté con la idea de hacer una parte del recorrido de la carrera del próximo domingo para ver in situ lo que me iba a encontrar. Ya conocía casi todo el recorrido de haber pasado por ahí, ya sea corriendo, andando o en coche, pero aún así salí por la mañana para sobre todo ver corriendo como eran las partes que había pasado de otras maneras.

Con lo que no contaba cuando salí es que la imagen que tenía en la cabeza del recorrido no era exactamente la que se había publicado y lo que es peor que la interpretación que mi neurona iba a hacer de esa imagen tampoco se iba a corresponder con la realidad. A la vista del resultado creo que tendré que apuntarme a algún curso de orientación con mapas.

Cambiando los planes

Ayer de madrugada cambiaban la hora, la retrasaban ¿o la adelantaban?, ¡y yo que se!, el caso es que cuando llegaran las 3 de la mañana había que hacer que el reloj marcara las 2, eso sí, solo la primera vez a no ser que quisieramos vivir eternamente en la "hora de la marmota", mmm ¿y no tener que volver a trabajar? creo que el próximo año si no se me olvida tendré que tener en cuenta esta opción.

Picandome

Parece mentira, pero hoy me ha pasado aquello que siempre he aborrecido. ¡Me he picado con otro tío que estaba trotando!.

Sí, yo que siempre había dicho que nunca corría para ganar a nadie, que lo único que buscaba era pasarmelo bien trotando y como mucho intentar hacerlo cada vez mejor, he hecho hoy todo lo contrario, y tras encontrarme con otro corredor que seguía mi misma ruta, he acabado picándome con él.

¿Y si?

El sordo murmullo se fue haciendo cada vez más audible hasta convertirse en voces roncas que llenaron de miedo el espacio de la nave.

Encerrado

Enjaulado es como me sentía este sábado por la mañana cuando salí a correr por el camino que va desde el camping El Escorial hasta Villalba.
Alambradas continuas jalonaban todo el recorrido manteniéndome encerrado en los pocos metros de ancho de la pista, consiguiendo así, supongo, que las reses bravas que pastaban plácidamente en la dehesa, pudieran verme sin peligro para su salud mental.

De mis muros y otras neuras

La cuesta de Pimiango
es particular

si la subo me canso
como en las demás.

Arrastrate
y vuelvete a arrastrar
que ya llega el del mazo

Correr, comer


harta de lo que sudo
yo
de correr contra el viento,

¿que si soy un poco chulo?
¿yo?
¿que en qué gasto mi tiempo?

Test improvisado

Llevo un par de semanas con bastantes problemas de tiempo que me han impedido salir a correr con normalidad, o más bien tendría que decir con la anormalidad que caracteriza la poca frecuencia de mis salidas.

Desde que regresamos de Asturias me he encontrado con que entre semana, principalmente por motivos de trabajo, no he encontrado tiempo para correr algo más que del coche al trabajo y del trabajo al coche, y para colmo los fines de semana los tenía pillados por compromisos familiares que me iban a dificultar las salidas.

Al son de una gaita

Como ya había comentado en mi última entrada estos días de fiesta tocaba subir a Asturias. Hacía ya varios meses, desde diciembre, que no ibamos para allá por lo que había ya bastantes ganas de volver a llenarnos la retina con las distintas tonalidades de verde que moran por aquellos lugares.

Por si el tiempo acompañaba eché en la maleta el uniforme de correr. Además, desde julio del año pasado no corría por allí y me apetecía repetir una experiencia que en su momento fue muy gratificante.
Distribuir contenido