Bitácora de Jose Luis

Picandome

Parece mentira, pero hoy me ha pasado aquello que siempre he aborrecido. ¡Me he picado con otro tío que estaba trotando!.

Sí, yo que siempre había dicho que nunca corría para ganar a nadie, que lo único que buscaba era pasarmelo bien trotando y como mucho intentar hacerlo cada vez mejor, he hecho hoy todo lo contrario, y tras encontrarme con otro corredor que seguía mi misma ruta, he acabado picándome con él.

La culpa es de Pedro

Sí, no me gusta nada acusar con el dedo pero creo que ya estoy seguro de quién es el responsable de que no termine de marchar bien y se me atragante cada metro que corro.

La verdad es que me sabe mal, muy mal, porque es un gran amigo desde hace más de 20 años, pero creo que su presencia se está convirtiendo en una pesada carga. Cada vez que corro en su compañía no termino de coger el ritmo deseado, siempre voy más lento, y aunque a veces consigo aumentar algo a medida que pasan los kilómetros no llego a aproximarme al ritmo que me he marcado en mi cabeza.

Yo creo que el problema es que nos pasamos todo el tiempo discutiendo supongo que motivado principalmente por mi incapacidad para entenderle, pero es que habla de unas cosas muy raras, y encima tiene la manía de hacerlo en inglés, cuando sabe perfectamente que no le entiendo.

Missing

No tengo mucho tiempo, y lo que es peor no se si tendré algo de tiempo en el futuro, pero mientras pueda intentaré plasmar aquí los hechos que he vivido durante estos últimos meses, con la esperanza de que sirva de aviso a otros incautos y no caigan en las garras de la O.R.A.

Cuando a mediados de Junio, finalicé con éxito la empresa que me habían encomendado, decidí darme un respiro tomando lo que yo pensaba era un merecido descanso.

Revisando unos folletos que alguien amablemente había introducido por debajo de mi puerta me enteré de la existencia de una comunidad que proporcionaba paz y descanso a gente que estaba en mi misma situación, se trataba de la Orden de los Runnercanos Arrepentidos.

921

921, solo tres cifras pero que llevaban un significado oculto.
Se trataba del mensaje que me había pasado el grupo especial de Leganés y con el que tenía que averiguar los principales datos para mi próxima misión.

921, algo muy importante se escondía detrás de esos dígitos, y yo lo iba a descubrir con la ayuda de mis conocimientos de numerología que adquirí en el intensivo que hice en "Home Cábala".

Mi primera partida de blackjack

El caso es que no se muy bien como ocurrió pero hace algunas semanas me encontré con la posibilidad de apuntarme a una partida de Blackjack, también llamado el juego del 21, y como nunca lo había practicado decidí que ya iba siendo hora.

¿Y si?

El sordo murmullo se fue haciendo cada vez más audible hasta convertirse en voces roncas que llenaron de miedo el espacio de la nave.

Encerrado

Enjaulado es como me sentía este sábado por la mañana cuando salí a correr por el camino que va desde el camping El Escorial hasta Villalba.
Alambradas continuas jalonaban todo el recorrido manteniéndome encerrado en los pocos metros de ancho de la pista, consiguiendo así, supongo, que las reses bravas que pastaban plácidamente en la dehesa, pudieran verme sin peligro para su salud mental.

Y se hizo la luz... ¿o se apagó?

Hoy, por fin, me han dicho lo que le pasa a mis rodillas.
Después de 8 largos meses con molestias que no me han abandonado en ningún momento, aunque al menos han tenido el detalle de hacerse bastante soportables, me he encontrado al fin con un diagnóstico, o algo parecido.
No se trata de condromalacia rotuliana, tampoco es una tendinopatía rotuliana como había sugerido la de la ecografía, y aunque sí hay una leve tendinitis rotuliana esta no es sino la consecuencia del problema real.

Que siga la fiesta muchos años más

Las previsiones de tiempo para este domingo no eran muy halagüeñas, lo que hicieron que al final cambiaramos los planes, y al final tuvimos que suspender para otro momento la velada de domingueros que ibamos a tener después de la carrera.

Clasificación de corredores

Al hilo de unos comentarios en Zapatillas con Velcro, y en un alarde sin precedentes de mi solitaria neurona me puse a pensar (es una forma de hablar, tampoco hay que tomárselo en serio) en los distintos tipos de corredores que existen según su formación (o más bien deformación) profesional o académica.

Así, en una primera aproximación, y siendo consciente que se quedarán muchos en el tintero nos podemos encontrar con la siguiente tipología:
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